
Alibaba acordó vender Lingxi Games a la firma asiática de capital privado Trustar Capital, una operación que supone la salida del grupo chino de uno de sus principales negocios de videojuegos. Reuters informó que la transacción superaría los US$2.000 millones, aunque las compañías no revelaron oficialmente sus términos financieros.
Trustar confirmó el acuerdo y Zhou Bingshu, CEO de Lingxi Games, comunicó internamente que tanto él como el actual equipo directivo permanecerán al frente de la compañía después de la adquisición. La continuidad de la administración apunta a que la operación representa principalmente un cambio de propiedad y no, por ahora, una reestructuración del estudio.
Lingxi Games desarrolla, distribuye y opera videojuegos y ha sido uno de los negocios de entretenimiento interactivo de Alibaba. Entre sus producciones sobresale Three Kingdoms: Strategy Edition, título desarrollado junto con la japonesa Koei Tecmo que se convirtió en una de las propiedades más reconocidas de la compañía. Documentos corporativos de Alibaba ya identificaban a Lingxi como su operación dedicada al desarrollo y distribución de videojuegos.
La venta forma parte de una reorganización más amplia del portafolio de Alibaba. Bajo la dirección de Eddie Wu, el conglomerado ha reducido su exposición a negocios considerados no esenciales mientras concentra recursos en comercio electrónico, inteligencia artificial y computación en la nube. Lingxi todavía aparecía dentro de los negocios del grupo en su documentación financiera correspondiente al año fiscal terminado en marzo de 2026.
El proceso no surgió de manera repentina. En junio se informó que Alibaba había contactado potenciales compradores y que Lingxi estaba siendo valorada entonces entre 7.000 y 9.000 millones de yuanes, aproximadamente entre US$1.030 y US$1.330 millones. La cifra reportada para el acuerdo actual muestra que la negociación habría avanzado hacia una valoración considerablemente superior.
La operación también evidencia un cambio de prioridades dentro de uno de los mayores conglomerados tecnológicos de China. Para Alibaba, desprenderse de Lingxi reduce su exposición directa al desarrollo de videojuegos mientras concentra capital y capacidad operativa en sus apuestas tecnológicas prioritarias; para Trustar, supone adquirir un negocio establecido con títulos comerciales, equipos de desarrollo y presencia en uno de los mayores mercados de videojuegos del mundo.