
Netflix continúa reorganizando su negocio de videojuegos con el cierre de Night School Studio, responsable de Oxenfree, y los planes para clausurar Moonloot Games, su estudio establecido en Helsinki en 2022. La compañía también eliminará otros puestos dentro de su división mientras concentra recursos en cuatro áreas: experiencias infantiles, juegos de fiesta, propuestas narrativas y títulos dirigidos a públicos amplios.
La decisión resulta especialmente significativa en el caso de Night School. Netflix adquirió el estudio en 2021 como su primera compra de un desarrollador y destacó entonces su experiencia en narrativa interactiva. Además de Oxenfree y Oxenfree II: Lost Signals, el equipo desarrolló Unhinged, una experiencia de terror estrenada el 30 de junio de 2026 que se ejecuta mediante la nube en televisores y utiliza el teléfono como controlador. Apenas semanas antes del cierre, el codirector ejecutivo Greg Peters había señalado que Unhinged y FIFA World Cup: Launch Edition registraron los dos debuts de videojuegos en la nube más exitosos de Netflix hasta ese momento.
El cierre, por tanto, no puede atribuirse simplemente al desempeño de Unhinged. Netflix explicó que busca operar de manera más enfocada y eficiente, y que está realizando cambios organizativos para ajustar su estructura a las prioridades actuales. La compañía sostiene que los videojuegos continúan representando una oportunidad para ampliar el entretenimiento ofrecido a sus suscriptores y destaca especialmente el impulso que están tomando sus experiencias infantiles y mediante la nube.
La reestructuración tampoco comenzó con Night School y Moonloot. En octubre de 2024, Netflix cerró Team Blue, su ambicioso estudio de California, antes de publicar un solo título. El equipo había reunido profesionales con experiencia en franquicias como Overwatch, Halo y God of War y trabajaba en una nueva propiedad intelectual AAA multiplataforma. Durante 2025, la compañía también cerró Boss Fight Entertainment, desarrollador de Squid Game: Unleashed, y vendió Spry Fox nuevamente a sus fundadores.
Estos movimientos reflejan una transformación más amplia de una estrategia que empezó en 2021 con un fuerte énfasis en juegos móviles incluidos en la suscripción. Netflix está desplazando parte de esa apuesta hacia experiencias que pueden ejecutarse directamente en televisores mediante la nube y utilizar teléfonos como controles. FIFA World Cup: Launch Edition, desarrollado por Delphi Interactive y disponible en Netflix desde junio, ejemplifica ese modelo con partidas de hasta cuatro jugadores y el móvil convertido en controlador.
El cambio no significa que Netflix esté abandonando los videojuegos. En abril, Peters definió públicamente las cuatro áreas sobre las que la compañía está construyendo su estrategia: infantil, narrativa, fiesta y títulos de alcance general. El cierre de estudios internos muestra, sin embargo, que la empresa está reconsiderando cuánto desarrollo necesita controlar directamente mientras combina los equipos que conserva con colaboraciones externas y proyectos asociados a propiedades capaces de atraer audiencias amplias.
Night School representa quizá el caso más revelador de esta transición: Netflix compró el estudio cuando buscaba fortalecer sus capacidades propias de desarrollo y ahora lo cierra poco después de conseguir con Unhinged uno de sus mejores estrenos en la nube. Más que demostrar una retirada de los videojuegos, la decisión evidencia una reducción de su infraestructura interna y una apuesta cada vez más definida por formatos conectados con el ecosistema principal de Netflix, especialmente televisión, nube, dispositivos móviles y propiedades de gran alcance.