Arabia Saudí avanza en uno de los planes de inversión más ambiciosos dentro de la industria de videojuegos, con una apuesta cercana a los US$38.000 millones destinada a consolidarse como un referente global del sector hacia 2030. La estrategia es liderada por Savvy Games Group, respaldada por el Fondo de Inversión Pública del país, uno de los fondos soberanos más grandes del mundo.
El plan contempla inversiones directas en desarrolladoras, adquisición de participaciones en grandes editoras y el desarrollo de infraestructura enfocada en el entretenimiento digital. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra Qiddiya City, un proyecto urbano a las afueras de Riad diseñado para albergar un ecosistema completo de videojuegos, incluyendo estadios de esports, espacios de desarrollo y eventos internacionales.
Según información difundida por Ecosistema Startup, Arabia Saudí ya ha destinado miles de millones de dólares en participaciones dentro de compañías del sector y busca crear alrededor de 250 empresas locales de desarrollo, además de generar aproximadamente 39.000 empleos directos como parte de su estrategia Vision 2030.

Este impulso responde a la necesidad del país de diversificar su economía más allá del petróleo, apostando por industrias como el entretenimiento digital y la tecnología. Sin embargo, el contexto geopolítico ha introducido un factor de incertidumbre que podría afectar la percepción internacional sobre la región.
En marzo de 2026, una escalada de ataques con drones y misiles por parte de Irán ha impactado distintos países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, lo que ha generado preocupación en mercados e inversionistas. Estos eventos han puesto en riesgo la estabilidad necesaria para atraer talento, compañías y eventos internacionales relacionados con el sector.
A pesar de este escenario, el plan saudí mantiene su ambición de posicionarse como un hub global de videojuegos. La combinación de inversión estatal, desarrollo de infraestructura y atracción de empresas internacionales refleja una estrategia que podría redefinir el equilibrio del mercado, siempre que las condiciones geopolíticas permitan su ejecución.