Street Fighter ha construido buena parte de su identidad alrededor de personajes que no solo combaten de manera diferente, sino que exigen aprender ritmos, distancias y estrategias particulares. Esa diversidad sale ahora de la pantalla mediante Choice of Fighters, una colección que utiliza a varios de sus luchadores más conocidos para intervenir artículos destinados al entrenamiento físico.
Everlast desarrolló la línea en colaboración oficial con la franquicia de Capcom y la orientó al mercado latinoamericano. El catálogo incluye guantes de boxeo y artes marciales mixtas, vendas, sacos de entrenamiento, prendas deportivas, sudaderas, bolsos, gorras y otros accesorios.

La propuesta no se limita a imprimir personajes sobre ropa de colección. Una parte del portafolio corresponde a implementos concebidos para utilizarse durante sesiones reales de boxeo o acondicionamiento, aunque las marcas no publicaron especificaciones técnicas detalladas de cada referencia en el anuncio inicial. La disponibilidad también puede cambiar entre países y canales de venta.
Ryu, Chun-Li, Ken, Guile y Akuma encabezan la selección de personajes, cada uno asociado con una identidad visual y una forma particular de entender el combate. Esa elección permite que la colección funcione tanto como equipamiento deportivo como una extensión física de la relación que cada jugador mantiene con su luchador habitual.

Choice of Fighters comenzó su distribución regional el 25 de septiembre de 2026 mediante tiendas conceptuales de Everlast, distribuidores autorizados y comercios electrónicos oficiales. La compañía acompañó el lanzamiento con una experiencia interactiva en línea, aunque recomendó consultar los canales locales para confirmar inventario y referencias disponibles.
El cruce resulta más coherente que una colaboración basada únicamente en la nostalgia: Street Fighter y los deportes de contacto comparten la repetición, la lectura del rival y el aprendizaje después de cada derrota. Llevar esos códigos a objetos que pueden utilizarse fuera de la pantalla también muestra cómo las franquicias buscan ocupar espacios cotidianos en Latinoamérica, aunque el valor final de la colección dependerá de que sus productos sean accesibles y no se queden en piezas difíciles de conseguir.