La Policía Metropolitana de Barranquilla reportó la incautación de 2.000 consolas de videojuegos y 100 controles durante un allanamiento en un inmueble del Corredor Portuario. Según la información atribuida a la institución, los productos no contaban con la documentación exigida para acreditar su ingreso legal a Colombia.
Los dispositivos formaban parte de un cargamento de 3.043 artículos cuyo avalúo comercial supera los 675 millones de pesos. Esa valoración corresponde al conjunto de la mercancía, que también incluía drones, memorias microSD, micrófonos para karaoke, peluches y otros accesorios; no representa únicamente el valor de las consolas.

La información disponible no identifica las marcas ni los modelos de las consolas. Tampoco permite establecer sus destinos de venta o cuántos comercios podrían estar vinculados con la distribución. Por ello, el número de unidades no debe interpretarse como una incautación de equipos de una plataforma específica ni como una medida del tamaño del contrabando de videojuegos en la ciudad.
Las autoridades señalaron que el procedimiento se desarrolló mediante trabajo articulado con la DIAN y la Fiscalía. La mercancía quedó a disposición de la autoridad competente para las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes. El motivo comunicado es la ausencia de soportes de importación; el reporte no establece que los dispositivos sean falsificados, robados o contengan copias no autorizadas de videojuegos.
Para el sector, la noticia pone el foco en la procedencia comercial del hardware. El operativo documenta un lote de consolas sin los soportes exigidos, pero deja pendientes datos necesarios para dimensionar su impacto en el mercado. Mantener esa precisión permite informar sobre el comercio irregular sin atribuir marcas, responsabilidades o consecuencias que las autoridades todavía no han detallado.