Epic Games presentó una versión preliminar de su launcher para Windows, macOS y Linux, y anunció el trabajo técnico con el que busca llevar Fortnite al sistema operativo de código abierto. Son dos avances relacionados, con estados diferentes: el cliente ya puede probarse, mientras que el juego todavía depende de una nueva implementación de Easy Anti-Cheat.
La aplicación incorpora una biblioteca reorganizada, colecciones y más información sobre las descargas. Epic también permite reunir accesos a juegos de otras plataformas, una función orientada a facilitar la consulta de bibliotecas repartidas entre distintos servicios. El objetivo declarado es reducir las esperas y mejorar la respuesta de la aplicación.

La compañía describió el cliente como "vibe coded". Martin Keely, responsable de Epic Games Store, explicó a PC Gamer que el equipo utilizó herramientas de IA para escribir y revisar funciones dentro de una arquitectura construida desde cero. Su declaración confirma la asistencia de IA en la programación, pero no permite cuantificar qué proporción de las mejoras procede de esas herramientas y cuál del rediseño técnico.
Epic publica un tiempo de arranque desde cero de 5,47 segundos para su nuevo cliente, frente a 10,07 segundos para Steam. Las pruebas fueron realizadas por Keywords Studios por encargo de Epic y excluyeron los tres equipos de menor rendimiento evaluados. La comparación describe una operación concreta del launcher; no mide el rendimiento de los videojuegos ni establece una ventaja universal en cualquier computador.
El soporte para Linux abre otra parte de la estrategia. Ejecutar la tienda de forma nativa no garantiza que todos sus títulos funcionen allí: muchos siguen siendo versiones de Windows y pueden requerir una capa de compatibilidad. En Fortnite, el obstáculo que identifica Epic es la protección contra trampas, un componente decisivo para habilitar sus partidas competitivas.

Easy Anti-Cheat ya admite clientes nativos de Linux y juegos de Windows mediante Wine o Proton. Sin embargo, cada desarrollador debe habilitar ese soporte y Epic considera que su implementación anterior no ofrecía la protección necesaria para Fortnite. Para acercarla a la de Windows, está desarrollando EAC Linux v2 y prevé probarlo primero en el juego antes de extenderlo a otros estudios.
La nueva implementación utilizará funciones de seguridad existentes en Linux, junto con un servicio y programas eBPF, sin instalar un módulo antitrampas propio en el núcleo. El servicio estará activo mientras se ejecute un juego protegido. Los requisitos incluyen componentes firmados, TPM 2.0 y comprobaciones del proceso de arranque: tener una distribución reconocida no bastará si la configuración del equipo no cumple las condiciones.
Esta dependencia introduce una tarea compartida entre Epic, los responsables de las distribuciones y los usuarios. Cuantas más configuraciones cumplan las condiciones de forma predeterminada, menos ajustes serán necesarios para jugar. La posibilidad de ejecutar un título queda así vinculada tanto a su adaptación como al entorno de seguridad del computador.

Steam Deck sigue siendo un caso pendiente. Epic afirma que la portátil no dispone de las características necesarias para esta solución y mantiene conversaciones con Valve. Tampoco hay una fecha anunciada para Fortnite en Linux. Si un equipo no supera las comprobaciones de EAC Linux v2, la empresa indica que mostrará un error, sin sancionar por ello la cuenta del jugador. Epic Online Services
La renovación llega después de que Epic registrara en 2025 un gasto de 1.160 millones de dólares en su tienda para PC, un 6 % más interanual. El gasto en juegos de terceros alcanzó 400 millones, aunque esa cifra excluye determinadas transacciones gestionadas por sistemas de pago propios de los desarrolladores. Son datos útiles para dimensionar la actividad comercial, pero no deben convertirse directamente en una cuota de mercado comparable con Steam. store.epicgames.com
El launcher preliminar puede probarse desde la página de Epic. Sustituye la instalación anterior y todavía tiene funciones pendientes. Para los jugadores de Linux, su disponibilidad constituye un avance concreto; la futura compatibilidad de Fortnite deberá evaluarse cuando existan una implementación operativa y requisitos definitivos. launcher.epicgames.com
El cambio más relevante será que el nuevo cliente facilite el uso cotidiano y que el trabajo antitrampas amplíe el acceso a juegos competitivos sin volver demasiado compleja su configuración. La velocidad de apertura aporta comodidad, pero la compatibilidad efectiva determina qué puede jugarse. Ahí estará la prueba más importante de esta expansión de Epic en Linux.