
El X3A es la propuesta de gama alta. Su pantalla de 31,5 pulgadas trabaja con resolución 4K UHD y un panel que TCL CSOT denominado “OLED+”. De acuerdo con la ficha de la compañía, puede funcionar a 240 Hz en 4K o alcanzar 480 Hz al reducir la resolución a Full HD. Ese doble modo permite escoger entre mayor definición o mayor fluidez, pero impide reunir simultáneamente las dos cifras más atractivas de la publicidad.
También ofrece una cobertura declarada del 98,5 % del espacio de color DCI-P3 y un tiempo de respuesta de 0,03 milisegundos. TCL añade mecanismos de protección contra la retención permanente de imagen, una precaución especialmente pertinente en los paneles OLED cuando muestran durante periodos prolongados elementos estáticos como barras de tareas, interfaces o marcadores.
Su construcción busca diferenciarlo más allá de la pantalla. El panel tiene 6,4 milímetros de grosor en su sección más delgada, mientras que el conjunto alcanza 35,8 milímetros. El soporte incorpora iluminación ambiental y un sistema de sonido desarrollado con Bang & Olufsen. Estas características sitúan al X3A como un monitor híbrido para videojuegos, consumo audiovisual y producción de contenido, no solamente como una pantalla competitiva.
Los 480 Hz, sin embargo, no constituyen una mejora automática para cualquier comprador. Para aprovechar esa frecuencia, el computador debe generar cerca de 480 cuadros por segundo y el videojuego debe admitirlos de manera estable. Es una meta posible principalmente en títulos competitivos poco exigentes y con hardware potente. En producciones gráficamente complejas, alcanzar esa cifra resulta improbable, incluso después de bajar la resolución a 1080p.

La diferencia frente a 240 Hz también es más pequeña de lo que sugiere la duplicación del número. Una pantalla de 240 Hz puede presentar un cuadro nuevo aproximadamente cada 4,17 milisegundos; a 480 Hz, el intervalo baja a unos 2,08 milisegundos. Existe una mejora medible, pero su utilidad práctica estará concentrada en jugadores competitivos, no en toda persona que utilice un computador para jugar.
El P2A Pro adopta una estrategia distinta. Tiene una pantalla de 27 pulgadas con resolución QHD de 2560 por 1440 píxeles, frecuencia de 320 Hz y un panel LCD con retroiluminación Mini LED. La página estadounidense de TCL especifica 180 zonas de atenuación local, brillo máximo de 800 nits y certificación DisplayHDR 600. Estas cifras ayudan a producir zonas oscuras más profundas y reflejos más luminosos que los de un LCD convencional, aunque no eliminan por completo los halos que pueden aparecer alrededor de objetos brillantes.
Conviene evitar una confusión frecuente: Mini LED no describe una tecnología de píxeles equivalente a OLED. El P2A Pro sigue siendo una pantalla LCD, pero emplea diodos más pequeños y controlados por zonas para iluminarla. OLED, en cambio, puede apagar cada píxel individualmente. El primer sistema puede ofrecer más brillo y menor riesgo de retención permanente; el segundo suele conseguir negros más precisos y mayor control del contraste.
TCL complementa el P2A Pro con su tecnología Motion Clarity, un modo de reducción de desenfoque denominado MPRT Plus y una función que concentra la imagen en un área equivalente a 24,5 pulgadas. Esta última puede ser útil para jugadores acostumbrados al tamaño habitual de los monitores empleados en competencias, aunque supone renunciar temporalmente a parte de la superficie disponible.

En Colombia, el X3A fue anunciado por $4.299.900 durante su lanzamiento, frente a un precio de lista declarado de $8.599.900. El P2A Pro se presentó por $1.399.900, frente a $2.799.900. La información difundida menciona Alkosto, Ktronix, Mercado Libre y Electroferia de la carrera 13 como canales de venta, pero no especifica la duración de la promoción ni el inventario disponible. Por eso, el valor útil para comparar es el precio efectivo de lanzamiento y no el porcentaje de ahorro publicitado.
Aunque el X3A ocupa la posición más llamativa por su panel OLED y su modo de 480 Hz, el P2A Pro puede resultar comercialmente más significativo. Su combinación de resolución QHD, 320 Hz y retroiluminación Mini LED aparece a menos de la tercera parte del precio promocional del modelo superior. Para muchos usuarios, esa relación entre resolución, velocidad y costo será más relevante que perseguir el máximo número posible.
La llegada de ambos monitores confirma que el mercado colombiano comienza a recibir pantallas con prestaciones que hasta hace poco circulaban principalmente en vitrinas internacionales. No obstante, la ficha técnica todavía no sustituye una evaluación independiente. Uniformidad, precisión del color, control del blooming, latencia real, desempeño del HDR y funcionamiento de la protección contra retención son variables que deberán medirse antes de convertir cualquiera de los dos equipos en una recomendación definitiva.